SKINNER, por Angélica María Guerrero
LA ESTIMULACION DETERMINA LA CONDUCTA
Skinner; como gran conductista inicio sus observaciones con animales, experiencia que le permitió determinar algunos juicios en el comportamiento del hombre, pues él inicio analizando específicamente a animales como las palomas y ratas queriendo conocer a partir de esta práctica los comportamiento voluntarios, además modificar los comportamientos de estos; reconociendo la importancia de los estímulos y refuerzos en el proceso de acción.
Un dato importante es el proceso de experimentación que Skinner vivió con sus hijas y con el apoyo de su esposa en (1940); y es en ese momento donde determina mediante una visión utópica walden two el proceso que describe una comunidad ficticia de un millar de personas, en un entorno tecnológico avanzado, donde los problemas de los individuos se ven resueltos por mecanismos que actúan como filtros educativos sobre los niños destinados a modelar sus comportamientos. Entonces este conductista con ello traza una ficción científica sobre una comunidad regida mediante el control del comportamiento de los menores, así nació el conductismo radical, el estudio del comportamiento humano y es allí donde se plantea que los esfuerzos positivos acentúan gratificaciones o recompensas mientras que los negativos tienen un carácter punitivo o de castigo. Su aplicación asienta la represión del castigo y entiende que los positivos son los que modifican la personalidad. Considero que este punto es bastante interesante porque la construcción de una correcta personalidad en el proceso formativo es esencial.
Según Skinner, el lenguaje es adquirido a través del aprendizaje, pero este se forma mediante un esfuerzo selectivo en función de las gratificaciones de la socialización percibidas por el niño. Entonces existe una clara relación estimulo-respuesta, un conductismo social que marca el desarrollo de la conducta. El trabajo de Skinner gira en torno a la relación entre conocimiento y personalidad y la interacción que se produce ante la persona y su entorno. No existe una maldad innata en el individuo, sino la posibilidad de desarrollar una responsabilidad personal que, mediante el conocimiento inteligente, produce conductas libres y dignas, estas son las palabras de Skinner. Según él “El mayor problema del mundo de hoy sólo puede se resuelto si aprovechamos nuestro conocimiento de la conducta humana”.
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